La grieta

Diario de Ibrahim 5

El Templo de Loki

La estepa es helada. Encontramos una ciudad que parece cubierta de magma. Pero, extrañamente, no hay señal de ningún volcán, ningún cerro, ninguna montaña. Esto me ha llevado a considerar que la destrucción del pueblo que alguna vez hubo aquí fue obra de una puerta a algún plano ígneo. En el medio nos encontramos con un enano, aventurero, solitario. Un ser de modales reprobables y primitivos, como se dice que son los individuos de esta especie.

Entramos por una abertura en el techo de un torre (el templo está sepultado como el resto de la villa), y abajo toda clase de criaturas utilizan los rincones oscuros como madrigueras. Nos hemos topado con membranas negras que atacan en las tinieblas, goblinoides viciosos y gusanos repugnantes. El lugar parece ser un laberinto, y los ídolos de piedra están profanados y marcados con los signos de la religión de los elfos oscuros. Una reja de acero trancada con un sello singular nos impide el paso a una región más honda del laberinto. En un cuarto donde parecía vivir un mago (por el librero que lo habitaba, con pergaminos mágicos y tomos de botánica y geografía se podía verificar), fuimos emboscados por una de estas arañas aberrantes que se movía de un lado a otro por medio de un hechizo de teleportación.

Lo más extraordinario de este laberinto es la presencia de una criatura peligrosísima. En un pasillo largo encontramos una habitación encerrada, y de ella emergió uno de estos toros metálicos que vomitan un gas mortal. El toro de acero que algunos llaman Gorgón. Corroboré con mis ojos que tal criatura existe, como queda plasmada en las crónicas de los hombres de al-Lapaliiya… Debo investigar las demás propiedades de esta criatura intentando no ponerme en más riesgo. Ciertamente es una bestia mágica de algún tipo.

Gorgon.JPG

Comments

thaelmanu

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.