La grieta

Diario de Ibrahim 2

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Día 229: Retomo mi narración luego de haber escapado por obra de un milagro del campamento de los Tarki. Fui con un compañero de estas tierras, que igual cayó enfermo infectado por la araña, pero Julegu Kan se había ido junto con sus cercanos en búsqueda de un ídolo. Un sobrino de Julegu se ha adueñado de la tribu. Nos encarceló y cerca estuvo de matarnos, pero grande y poderoso el al-Qadar, quien nos rescató de las fauces de ese pequeño demonio.

Avanzamos hacia el poniente por cuatro días en dirección a Mulptan, y encontramos al farsante que utiliza un papagayo para confundir a los locales y hacerles creer que existe un ídolo serpentezco, volador y dorado.

La estepa es engañosa, llena de ilusiones y de criaturas que parecen emerger de portales y piedras que se levantan ocultas en la noche. El viaje se hace largo, muy largo, y la ausencia de ganado, de manadas, de cualquier forma de vida animal, ofrece un panorama desagradable, como si pudiera pensarse (aunque es imposible) que la luz de al-Qadar no llegara a estos parajes.

Día 230: He hecho un descubrimiento extraordinario. Por obra de una nevada de vientos helados nuestra atención se dirigió a una torre abandonada, alta, como de veinte metros, ancha, con grandes puertas. Nos refugiamos y encontramos varias estancias ruinosas, los restos de lo que pareció haber sido una antigua biblioteca. ¿La antigua biblioteca de una ciudad de elfos? Un cuarto pareció haber sido un laboratorio y marcas de combate lo rodean. He encontrado estantes con libros carcomidos por el tiempo. En el subterráneo habita lo que parece ser el espíritu de un espectro antiguo, el alma en pena de un elfo que con sus engaños procura que lo liberemos, ¡pero no lo haremos! Los fieles seguidores de al-Qadar no caen en las trampas de pequeños demonios.

Debo decir que creo haber encontrado un tomo del Libro de las Transmutaciones. Todavía me falta corroborar esta hipótesis, y el libro está sellado con un conjuro que no logro identificar. Lo más sorprendente de todo es que partes enteras de la biblioteca parecen proyecciones de subplanos que se extienden ocultas entre las dimensiones perceptibles del espacio tiempo, por lo que la torre parece ser un laberinto oculto entre las tales dimensiones. Leí una vez en un libro de al-Fadl que hechizos muy poderosos pueden separar las dimensiones (es decir, separar la profundidad de la anchura y de la altura) e introducir una extensión del espacio escondida dentro de las dimensiones del espacio perceptible, así creando una forma de subplano. Creo que esto es lo que se encuentra ante mis ojos. Necesito recolectar más información. La biblioteca es enorme y guardianes la habitan, por lo que tengo que tener mucho cuidado.

El compañero que me sigue, este hombre llamado Björn, no es demasiado listo. Debo mantenerlo vigilado para que no cometa tonterías.

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thaelmanu

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